Juan Carlos Rodríguez-Ovejero, presidente de la Ópera de Oviedo y “minero desde 1975”, recibió en el Eurostars Hotel de la Reconquista el premio «Santa Bárbara» al Ingeniero de Minas del Año 2025, en reconocimiento a una trayectoria técnica y directiva de primer nivel y a su contribución al desarrollo industrial de Asturias.
Un reconocimiento al servicio de Asturias
En un salón abarrotado y con una amplia representación institucional, el decano Juan José Fernández Díaz, subrayó que la ingeniería de minas es ante todo “servicio público”, porque aporta soluciones reales allí donde confluyen recursos naturales, industria y bienestar social. El galardón a Rodríguez-Ovejero, recordó, busca visibilizar no solo una carrera profesional brillante, sino también un compromiso sostenido con la innovación, el impacto social y la modernización de la base industrial asturiana.
El jurado destacó en el premiado un perfil técnico directivo de referencia en geología, geofísica e industria, con responsabilidades en distintos ámbitos y con una fuerte vinculación a proyectos transformadores para la región. Su papel en la implantación y desarrollo de DuPont en Asturias fue definido como un proyecto colectivo y transformador, impulsado con el respaldo de Pedro de Silva y Paz Fernández Felgueroso, y ligado a una visión de largo plazo sobre el papel de la industria en el territorio.





Un discurso entre la emoción y la llamada a la unidad
“Como ovetense y minero desde 1975, recibo este premio con gratitud y con el orgullo de pertenecer a una tierra que me enseñó, desde la infancia, el valor del esfuerzo y la lealtad”, señaló Rodríguez-Ovejero al iniciar su intervención, marcada por referencias a su niñez y a la huella de la formación jesuita en su carácter. El nuevo Ingeniero de Minas del Año 2025 dedicó palabras muy personales a su familia, a sus hijos, a sus nietos y a su mujer, Montaña Sánchez.
Desde esa dimensión más íntima, el premiado dio paso a un mensaje nítido de confianza en las capacidades de Asturias y de reivindicación de la “unidad institucional y social” como condición necesaria para forjar el futuro de la región. “Asturias tiene pasado industrial, presente de talento y futuro de excelencia”, afirmó, insistiendo en que cuando se cree en la tierra y se trabaja de manera conjunta, la región puede competir “con cualquiera”, ofreciendo a quienes invierten compromiso, calidad y fiabilidad.
Industria y cultura: dos caras de la misma moneda
A lo largo de su discurso, Rodríguez-Ovejero defendió que industria y cultura no son mundos separados, sino ámbitos llamados a reforzarse mutuamente como palancas de cohesión social, orgullo compartido y proyección exterior. No es casual que quien hoy preside la Ópera de Oviedo y ha liderado relevantes proyectos industriales reivindique este binomio como seña de identidad de la Asturias que mira al futuro.
En esta línea, el Ingeniero de Minas del Año 2025 enmarcó la transición hacia un modelo industrial, tecnológico y sostenible en el que la región ya se encuentra preparada, siempre que se consolide un clima de colaboración entre administraciones, empresas, universidades y sociedad civil. La escultura del artista japonés Tadanori Yamaguchi, que recibió como símbolo del premio, se convierte así en metáfora de una trayectoria que une precisión técnica, sensibilidad social y compromiso cultural.
La dimensión humana del premiado
El vicedecano del COIMNE, Jorge Corrales Llavona, amigo del galardonado “desde hace 60 años”, fue el encargado de trazar el perfil más humano de Rodríguez-Ovejero. Recordó anécdotas de juventud que ya apuntaban un carácter inconformista y adelantado a su tiempo.
Quienes le conocen, explicó Corrales Llavona, lo definen como una persona muy exigente consigo misma y también con los demás, pero siempre con la intención de ayudar a mejorar a quienes le rodean. Entre los asistentes, representantes del ámbito judicial, de la Defensa, del Gobierno del Principado, del Ayuntamiento de Oviedo y del tejido empresarial asturiano quisieron acompañar a quien muchos describen como un “caballero” capaz de hacer mejores a los que están cerca.
Recursos naturales, agua e ingeniería: la mesa redonda
El acto de entrega del premio se completó con la mesa redonda “Recursos naturales y sociedad: agua, industria y deporte”, concebida como un espacio divulgativo sobre sostenibilidad, competitividad y bienestar social. Participaron José Luis Fernández Martín-Caro, presidente de Fuensanta, que reivindicó el agua como generadora de salud y actividad económica en cuatro continentes; María Suárez García, directora general del Real Oviedo Femenino, que puso el foco en las personas como verdadera materia prima; Benigno Amor Barreiro, gerente de la Asociación de Balnearios de Galicia, que subrayó el valor estratégico del agua como recurso natural de futuro; y Luis Cotarelo, director financiero de Astilleros Gondán, que recordó el alto contenido de ingeniería detrás de cada “traje a medida” que supone la construcción de sus buques.
Con esta combinación de reconocimiento profesional, reflexión sobre el papel de los recursos naturales y defensa de la unidad social e institucional, la entrega del premio Ingeniero de Minas del Año 2025 reafirma la vocación del COIMNE de situar a la ingeniería de minas en el centro de los grandes debates sobre el futuro industrial, tecnológico y sostenible.

