
Juan José Fernández Díaz
Decano-Presidente
Comienzo estas líneas con una despedida y, al mismo tiempo, con una bienvenida. Nos despedimos de nuestra querida revista ENTIBA, que llega a su última edición en este formato. Han sido muchos años de historia compartida, pero el tiempo avanza inexorablemente. Algunos de nuestros colaboradores más cercanos ya no están, por jubilación, por edad o, tristemente, por fallecimiento. Las circunstancias cambian y, como buenos ingenieros, sabemos adaptarnos.
Por eso, a lo largo de este año, daremos la bienvenida a una nueva etapa: ENTIBA DIGITAL. Un formato renovado, acorde con los nuevos tiempos, pero que mantiene viva la esencia de lo que fuimos. Porque mirar al futuro no significa olvidar el pasado, sino construir sobre él.
Vivimos tiempos de transformación profunda. La geopolítica ha pasado a ocupar un lugar central en nuestras vidas. Cambian los equilibrios globales, las cadenas de valor y los aliados estratégicos. En este contexto, los líderes mundiales subrayan la importancia de la colaboración como principal herramienta para enfrentar los desafíos actuales. Al mismo tiempo, destaca la necesidad de una acción decidida para asegurar el liderazgo tecnológico y energético en un mundo cada vez más competitivo y tensionado.
En este escenario, las materias primas críticas emergen como elementos clave. Son esenciales para tecnologías estratégicas como los vehículos eléctricos, las energías renovables, el almacenamiento de energía o la defensa. La alta dependencia de proveedores externos, especialmente de China, representa un riesgo para la seguridad de los países. Un ejemplo claro es el interés de Estados Unidos por acceder a las tierras raras de Ucrania, en un acuerdo que podría influir incluso en el desenlace del conflicto con Rusia.
Si potencias como China y Estados Unidos apuestan decididamente por la minería, ¿por qué no aprovechar que España es el tercer país de la Unión Europea con mayores recursos mineros? Facilitar su investigación y explotación constituirá una parte importante de nuestro futuro.
En este punto quiero hacer una mención específica a la minería. Sabemos del valor que aporta a la sociedad actual y que sin ella no tendríamos el bienestar del que disfrutamos, por eso las recientes leyes nacionales y europeas están dando un impulso para el fomento de la explotación de las materias primas críticas, tan necesarias para la descarbonización. Sin embargo, la minería no se puede asociar a sacar minerales de la tierra de cualquier forma. ¡Eso no es minería, eso es otra cosa!

La minería es una actividad en constante evolución que opera bajo unas de las normativas más estrictas del mundo. Se trata de una industria comprometida con el respeto al medio ambiente, como lo demuestra el hecho de que, además de cumplir rigurosamente con todos los requisitos durante su vida útil, cada proyecto debe incluir un plan de restauración ambiental respaldado por avales. Este nivel de exigencia no se aplica a muchas otras actividades económicas.
Además, la minería genera riqueza y empleo, contribuyendo a fijar población en zonas que, en muchos casos, sufren de despoblación. Es una actividad que, en resumen, es clave para mantener el estilo de vida que conocemos hoy. ¡Eso sí es minería!
En un contexto donde seguridad y defensa adquieren un papel importante a nivel mundial, la Unión Europea ha tomado la iniciativa presentando un ambicioso plan de “rearme”, con un paquete de inversiones que podría movilizar cerca de 800.000 millones de euros. El objetivo: reforzar la inversión pública en defensa y preparar a Europa para los desafíos de una época compleja y trascendental.
En Asturias, la industria de defensa tiene una larga tradición, casi tan antigua como nuestra profesión. La Fábrica de Armas de Trubia, fundada en 1794, y la de Oviedo, poco después, fueron pilares del desarrollo industrial de la región y jugaron un papel clave en la producción de armamento.
Como comentaba, se ha impuesto un espíritu de acción urgente que también se refleja en la iniciativa de la Unión Europea para transformar la industria, con un Pacto para una industria limpia, hacia un modelo más sostenible y competitivo mediante la descarbonización, la innovación tecnológica y la promoción de la economía circular.
Y ahí encontramos una guía de lo que va a ser nuestra actividad en los próximos años. Trabajaremos en:
- Descarbonización, diseñando y optimizando procesos industriales que reduzcan las emisiones de dióxido de carbono.
- Energías renovables, desarrollando soluciones que disminuyan la dependencia de combustibles fósiles y abaraten la electrificación industrial.
- Economía circular, promoviendo el diseño de productos y procesos que minimicen el desperdicio, aumenten su vida útil y maximicen la reutilización de materiales.
- Innovación, impulsando nuestra presencia en la tecnológica para el desarrollo del almacenamiento de energía o de nuevos materiales sostenibles.
- Sin olvidar, por supuesto, las Infraestructuras y nuestro papel en la planificación y la construcción de todas aquellas que sean necesarias para soportar una industria limpia, incluyendo redes eléctricas inteligentes y sistemas de transporte sostenibles.
Como señaló la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen: “Hay demasiados obstáculos que frenan a nuestras empresas, desde los altos precios de la energía hasta la carga regulatoria. El objetivo del Pacto para una Industria Limpia es eliminar esas barreras y ofrecer un argumento comercial claro para Europa”. O nos movemos, o nos quedamos atrás. Europa lo tiene claro. ¡Aprovechemos el momento!
El año pasado ya advertíamos que, en un mundo cada vez más electrificado y basado en energías renovables, la seguridad del suministro eléctrico sería crucial. Para ello, se requiere una inversión decidida en redes robustas y digitalizadas, acompañada de avances en almacenamiento y medidas de respuesta a la demanda. Lamentablemente, los recientes acontecimientos han demostrado que nuestro sistema eléctrico es más vulnerable de lo que se pensaba. Las alteraciones entre oferta y demanda han provocado un colapso que debe ser investigado a fondo.
Esta circunstancia debería hacernos reflexionar sobre la dirección que queremos tomar en el cambio de tecnologías de generación eléctrica y, sobre todo, el ritmo de los cambios para que no se vuelva a comprometer la seguridad de suministro.
En la medida que las energías renovables no son totalmente gestionables ni aportan estabilidad a la red de distribución eléctrica, las tecnologías de respaldo se vuelven fundamentales para suplir esas carencias. No se debería prescindir de ninguna de estas tecnologías hasta que no se tenga alguna alternativa fiable que las sustituya.
Colaborar y actuar es algo que los ingenieros de minas sabemos hacer muy bien. Tenemos por delante un futuro lleno de retos, incertidumbres y riesgos que requieren de cooperación y alianzas, máxime ahora que están cambiando las reglas de la economía global. Estamos preparados para trabajar en estos tiempos cambiantes. Somos profesionales que nos adaptamos para aprovechar estas oportunidades y seguir aportando valor a la sociedad.
No me gustaría terminar este editorial sin expresar mi más profundo agradecimiento a todos los que directa o indirectamente han colaborado hasta el día de hoy con esta revista ENTIBA. Sin excluir a nadie, sí me gustaría resaltar la labor de algunas personas:
- José Álvarez Llamas, como director de Ediciones y Soluciones de Marketing, editorial de la revista ENTIBA, por su disponibilidad y su trato siempre agradable, cercano, a la vez que profesional, aportando ideas para cada ejemplar. En la parte editorial quiero destacar a Susana Lago, a Elvira Fernández y a Irene García en las ediciones más recientes. También resaltar a Ricardo Villoria en la parte del diseño.
- Benito García, de la imprenta Grafinsa, por su labor de apoyo permanente al Comité Editorial y como inspirador de la revista, sin olvidar, hasta el cierre de sus instalaciones, su trabajo de impresión final para que llegase a nuestras casas con una gran calidad.
- Vicente de la Pedraja, como coordinador del Comité Editorial, por su buen criterio a la hora de proponer a las personas que en cada momento parecían las más adecuadas, así como sus excelentes resúmenes de las actividades, primero desde el Rincón de sastre y luego desde el Rincón del Colegio.
- Ángel Manuel Arias, como redactor del Editorial de la revista, por su visión del mundo y de nuestra profesión, un faro al que seguir en una sociedad algunas veces más plagada de sombras que de luces. La mejor forma de iniciar la revista era, sin ninguna duda, la lectura de su editorial.
- El Comité Editorial, formado por muchos que pasaron por las respectivas Juntas de Gobierno y que han colaborado para que año tras año las revistas pudieran ver la luz. Mencionar a José Ángel Fernández Valcárcel, decano que impulsó el diseño actual, a Paco Martín Diego o Miguel Luis Rodríguez, por muchos años de dedicación, pero sin que eso sirva para olvidarme de una larga fila de colaboradores sin los cuales esta revista no hubiera sido igual.
- Las personas entrevistadas, a todas ellas mi más profundo agradecimiento por su colaboración desinteresada en las distintas secciones de la revista. A las que participaron en la sección ‘Con nombre propio’, jóvenes profesionales con un futuro prometedor que hoy ya son presente. A los entrevistados ‘Senior’, que nos contaron sus experiencias de largos años de trabajo que sirven, sin duda, como aprendizaje para los más jóvenes. A las que participaron en la ‘Entrevista’, personas famosas de distintos sectores de la sociedad, escritores, deportistas, centros de investigación tecnológicos, directores de cine, actores y un largo etc. A las personas y asociaciones de ‘Solidarios’, comprometidas con una causa humanitaria. Para terminar con las de ‘La otra cara’, personas de nuestro colectivo que trabajan en otros sectores diferentes a los nuestros o que tienen aficiones ajenas a nuestra actividad y que merecen especial mención.
A lo largo de la historia de la revista, hemos hablado de nuestra profesión que, lejos de envejecer, está cada día más viva. Hemos hablado mucho de minería, como la base de nuestros orígenes, pero también de nuestra evolución hacia otros campos como la energía, las industrias de transformación, los materiales, las infraestructuras y el medio ambiente, por citar algunos ejemplos.
Si algo nos ha caracterizado, por nuestra formación polivalente, ha sido nuestra capacidad de adaptarnos a los cambios y así vamos a seguir.
¡MUCHAS GRACIAS A TODOS!
